Ivet Playà tenía 15 años cuando, de acuerdo con su propio testimonio, Alejandro Sanz, uno de los cantantes hispanos más exitosos y de quien la entonces menor era fan, habría comenzado a interactuar repetidamente con ella por redes sociales.
Entre la joven y el cantante existe una diferencia de edad de 31 años, pero este hecho patente, de acuerdo con Playà, no detuvo al cantante para escribirle reiteradamente, publicar en sus propias redes textos de ésta o, finalmente, quedar con ella cuando cumplió la mayoría de edad legal. «Yo alucinaba con que alguien como él, tan famoso y querido por todo el mundo, me mandase mensajes privados».
Playà relata en su publicación cómo dejó Barcelona, su ciudad natal, para mudarse a Madrid y trabajar para el cantante con 22 años, explicando cómo desarrollaron a partir de entonces un vínculo afectivo y sexual. «Sus acciones llegaron a traspasar cualquier límite de lo que yo considero moral e incluso humano», narra Playà en su vídeo.
El programa Tardear, de ‘Telecinco’, ha conseguido hablar con la joven catalana tras su publicación: «Sentía esa necesidad y después de muchos meses pasándolo mal y todo lo que viví, como que no podía acabar de sanar«, ha declarado ante uno de sus periodistas.
«Durante todos estos meses he aprovechado para encerrarme conmigo misma y pensar. Y ahora ya que estoy más tranquila, ya lo he asimilado todo y he puesto nombre a lo que me estaba pasando, no es fácil darme cuenta… Ahora ya me siento con fuerza para soltar y acabar de soltar todo».


